CABEZAS NIÑOS

Colección Gobierno EEUU. 1970-1973.

Ramón  Muriedas edita grupos de cabezas de niños que representan diferentes personajes que nacen de su imaginación: marineros, amazonas, soldados, húsares, etc. En este caso el material es “biscuit” con base de metacrilato. Dos de estas cabezas son el regalo que hace España a Henry Kissinger en su visita de Estado.

 

El perro, un símbolo en la obra de Muriedas

Para Ramón de Muriedas, los perros son amor incondicional. Los cuidaba y atendía con especial cariño. Siente una especial predilección por los whippet o galgos ingleses. Además los representa en algunas de sus obras, sólos o acompañados de familias.

El amor por los animales en Ramón Muriedas

Ramón Muriedas siempre fue un amante de los animales. Desde la infancia,  tenía una relación especial con ellos. Entendía su carácter rebelde y libre que conectaba con su esencia. Como defensor del entorno natural creía que las especies debían conservar su espacio inalterado

Aquí está en su casa junto a dos milanos que alimentaba y cuidaba.